Dactiloscopia caraqueña

Caracas, Venezuela

Julio 2022

En las estaciones de servicio solicitan la huella dactilar para surtir el tanque de tu vehículo. La de mi  índice derecho es terca e irreverente: insiste en no ser reconocida. La de mi dedo medio se difumina como  línea de carboncillo y el lector del biopago la rechaza, mientras que la del pulgar de mi mano derecha es conversadora: cuenta historias de camiones de frutas, de San Agustín y sus trabucos, de plátanos pintones y amoladores caminantes que prometen resucitar filos perdidos. De sinfonías matutinas y nocturnas: chicharras, grillos y sapitos en tocata y fuga.  De las luces de Las Mercedes y sus bodegones, del bullicio de Catia y Propatria, de las vistas de Santa Fe y la Alameda.

La huella del pulgar de mi mano derecha es caraqueña.



María Alejandra Rondón

Imagen de portada: fotografía de Jorge Gómez Jiménez

12 comentarios en «Dactiloscopia caraqueña»

  1. Caracas en síntesis, nuestra actual cotidianidad en breves palabras , dónde nos evocas a ese momento , a esa sensación que no tiene nombre, en un “país petrolero” venido abajo.

    Excelente mi Ale .

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    • Así es mi querida Sandra
      Venido a menos , venido abajo…en decadencia
      Afortunadamente la imaginación y la resiliencia del caraqueño no tiene límites y nos permite no sólo
      sobrevivir en este caos perfecto que es Caracas, sino gozárnosla, tener lentes 3D quesolovenlobonito,, tener filtros selectivos para el Avila y seguir pensando que hay gente buena forever..!
      Gracias por tu lectura !

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    • Gracias Mariselita
      Pintar de mil colores una realidad que no tiene tantos colores, pero al fin y al cabo , hay que agradecer que la podemos vivir
      Un abrazo !

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  2. Me gustó imaginarme a esa huella digital parlanchina. No pude evitar pensar —en vista de que estamos rodeados de política por todos lados— en ambas huellas dactilares de tu pulgares, enfrascadas —como cabezas de columnas egipcias— en discusiones interminables (a menos que las tuyas sean ambas derechas), o pidiendo cola, la izquierda, de espaldas, en caminos poco transitados y la derecha, en retroceso, esperanzada, en los otros.

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    • Mi querido Simón…a mi también me gusta imaginar juegos donde mi Caracas no duela, sino al contrario: ría y sea parlanchina, .ajena a todo aquello que lacere o cueste…en mi METAVERSO particular , Caracas seria una odalisca sin edad, preciosa, impoluta en sus maneras y rostros, atemporal y prolija
      Siempre gracias por leerme !!

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    • Estimadísima Norma :
      No tuve otra opción…ni mi huella tampoco.
      Aprendí a vivir en ese insondable espacio entre la espada y la pared en lo que se convirtió nuestra Caracas intensa !
      Gracias por leerme !

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  3. Excelente, María Alejandra Rondón Cabeza, C.I. X6.XXX.XXX.

    Que profundidad en la escritura, de verdad disfruto mucho de lectura.
    La realidad no se escapa y la excusa por parte de los bomberos siempre está al día, para cobrar y paré usted de contar, cualquier excusa es propicio para quitarle unos dolaritos adicionales a uno. Luego de pasar horas y horas en la cola, expuesto al peligro y al estrés emocional de que si llegaremos o no a llenar nuestro tanque de gasolina…
    Es realidad caraqueña.

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    • Así es mi queridisimo Miguel
      Una realidad avasallante y dolorosa que puede convertir nuestra vida citadina en oscuridad…sin embargo la Divinidad del ser humano radica en eso: así como en las palabras y su maravilloso sortilegio : derramar color y magia en lo sombrío, armar espacios propicios para el asombro de la vida…
      “florecer en el abismo ” como dijo nuestro gran maestro Cadenas…
      Gracias por tu lectura y comentario, un entrañable abrazo !

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