La razón del monstruo ( I )

el sueño de la razón

por el designio de los hombres
hecho extraño
oscuro
enajenado
entre castillos
se lamenta
buscando sin espera
las razones de su abismo

el dolor es su fortuna
y lo define
en el ocaso de los días

perdido para siempre


lascivia hermana

quiero estar contigo
en la danza de los besos
hermana mía
así espero entre las pieles
yacer contigo de mi carne

y no sabré hasta el fin
que era otra
mi lascivia
en cautiverio

todo lo que duplica
es perfecto
y también aterrador
en los espejos


voces moribundas

de un pasillo a otro
se enreda en sí mismo

las puertas de las páginas
de este libro
que se escribe
entre sombras
y voces moribundas

es arduo recorrer los laberintos

artificios de los textos los encierran
hermanos en desgracias

enclaustrados
hasta el último suspiro


cautivo de otra carne

el diablo se enamoró
con holgura de tus pasos
y se incendió
al vivir en otro cuerpo
cautivo de otra carne

así su lascivia
se entreteje
como un ángel

es de otro de quien se queja
es a otro a quien castiga

él posa su mirada sobre un cuerpo
su dilatada excitación no está vencida


este es el fin

entre las nieves
la criatura
cautiva en su venganza
a otra ballena blanca se parece

los varios recorridos
dieron a entender
que nadie huye impunemente

hasta allí habrá llegado
el doctor Frankenstein
en el instante
final
cuando se da cuenta
que así mismo se está mirando
en esta muerte



Rafael Rondón Narváez

Del poemario inédito La razón del monstruo
Imagen de portada: El Ángel exterminador, fotografía de Luis Lanza @decionario

Compartir:

6 comentarios en «La razón del monstruo ( I )»

Deja un comentario